¿Por qué Zalto?

Zalto: hay una razón
Para poder reproducir la música más bonita, se necesita el equipo estéreo adecuado para desplegar su armonía, melodías y facetas.

Lo mismo se aplica al vino:
Si quiere degustar los mejores vinos del mundo, necesita la copa adecuada para desplegar las notas, aromas y sabores.

Zalto, copas zalto


¡El sabor lo es todo! ¡La copa correcta lo es todo! Zaltify, nuestra misión es simple: queremos evocar el mejor sabor del vino. Por lo tanto, queremos examinar por qué tener la copa correcta es crucial en términos de mejorar el sabor del vino y la experiencia enológica.

En este artículo queremos averiguar cómo es la copa óptima, cuáles son los criterios y cómo la copa óptima puede embellecer la experiencia enológica. Daremos ejemplos de por qué las copas Zalto son la opción óptima en copas de vino.


La arquitectura de la copa de vino

Fundamentalmente, una copa de vino se divide en cuatro partes: pie, tallo, cáliz y boca. Veamos más de cerca estas partes básicas para entender la arquitectura de la copa de vino.

El pie

El pie es la parte fundamental de la copa de vino, y su papel es sencillo pero a la vez crucial: garantizar que la copa no se vuelque. La enóloga Nova Cadamatre afirma que «A lo hecho, pecho, pero derramar vino es otra historia».

El tallo

El tallo tiene dos funciones fundamentales:

  1. En primer lugar, permite sostener la copa sin tocar el cáliz, lo cual es realmente importante ya que así se evita calentar el vino con la temperatura corporal. Esta es la principal razón por la que se deberían evitar las copas sin tallo. Como ejemplo, vea la copa Zalto tipo Burdeos, cuyo fino tallo permite agarrar firmemente la copa a una cierta distancia del cáliz.
  2. En segundo lugar, el tallo tiene como función impedir que las manos toquen la boca de la copa. Esto se debe a que las manos tienen su propio perfume único, el cual puede cambiar los aromas y el sabor del vino. Por ello, el tallo también es una parte importante de la copa de vino, porque permite que las manos estén separadas de la nariz, de manera que el aroma que estas contienen no afecte al sabor del vino. Lo sabemos, ¡no son más que detalles, pero importantes!

El cáliz

El cáliz puede múltiples formas y suele ser la parte más atractiva de la copa de vino. ¡No tiene más que ver la copa Zalto tipo Borgoña! El cáliz también es la parte más esencial de la copa de vino, porque permite hacerle dar vueltas en su interior. Es importante que el cáliz sea más ancho que la boca, para que no se pierdan los aromas del vino al darle vueltas. Este movimiento es crucial para mejorar el sabor del vino, ya que con él se liberan los compuestos aromáticos y se revelan más matices de aroma. Cuanto más extensa sea el área de la superficie del cáliz, más compuestos aromáticos volátiles podrán liberarse. Por lo tanto, el cáliz desempeña un papel útil e importante para enriquecer el sabor del vino.

La boca

La boca de la copa es la parte muy fina y frágil donde se encuentran por primera vez los labios y el vino. Prestándole atención a esta parte, se puede mejorar la experiencia al beber. Cuanto más fina sea, menos interrupciones habrá en la transición del líquido: si no se siente el cristal al beber, uno se puede centrar en percibir el sabor del vino. El vaso de vino blanco Zalto ilustra bien lo delgada que puede llegar a ser realmente la boca de la copa: ¡hasta 0,3 mm! 


Todas las partes de la copa de vino tienen cometidos y funciones importantes que, combinadas, crean el “accesorio” perfecto para disfrutar de la mejor experiencia de degustación. El vino es altamente complejo, y lo mismo puede decirse de la copa de vino. La copa es el “accesorio” mediante el cual puede desplegarse la complejidad del vino. La copa de vino correcta quiere decir la copa que logra que cobren vida todos los matices, aromas y notas afrutadas del líquido.

Obviamente, la copa de vino perfecta es una valoración subjetiva que siempre puede debatirse. Sin embargo, existen varios criterios que pueden constituir las bases para una valoración más informada de las copas de vino óptimas. 

En las secciones siguientes examinaremos estos criterios y daremos ejemplos de por qué las copas Zalto son una opción óptima.


Por qué el color de la copa de vino importa

Todo amante del vino sabe que, antes incluso de probar el vino, se debe mirar detenidamente al líquido para comprender su claridad, color y consistencia. Por eso, el cristal tiene que ser completamente transparente y tan claro como sea posible. Además, es importante que no se empañe ni se raye, para que permanezca nítido. La copa universal Zalto es un ejemplo perfecto de lo pura, transparente y nítida que puede ser una copa.

Por qué el cristal es el mejor material

El material es la clave de la experiencia enológica enriquecida. La elección clásica está entre el cristal y el vidrio, y la elección es 'clara como el cristal': indudablemente, es preferible el cristal, ya que tiene la capacidad de alcanzar una delgadez extrema conservando fuerza y elasticidad. Basta con ver el vaso ancho Zalto Crystal Clear y el vaso Zalto Coupe Effect, ¡tal vez el vaso más fino jamás soplado! Una de las razones por las que el cristal es el mejor material es que cuenta con una estructura más rugosa que el vidrio normal, lo cual provoca turbulencia en el vino. Gracias a esta turbulencia, se liberan más compuestos aromáticos en el vino y se enriquece más el sabor.

Por qué es preferible el cristal sin plomo

Las copas y vasos de cristal existen en dos variantes: con plomo y sin plomo. Tradicionalmente, todas las copas de cristal contenían plomo, pero, a medida que se fue poniendo más atención a la salud, surgió una alternativa: la copa de cristal sin plomo. Francamente, el vino permanece en la copa tan poco tiempo que el plomo no debería ocasionar peligro alguno para la salud. Solo en el caso del decantador es importante que el material no contenga plomo, porque el vino permanece más tiempo en su interior. Son ejemplos de decantadores sin plomo el decantador Zalto Axium y el decantador Zalto Mystique. El mismo tipo de material se emplea para fabricar la garrafa Zalto n.º 25 y la garrafa Zalto n.º. 75.

La diferencia entre el cristal con plomo y el cristal sin plomo es que, en el segundo caso, el plomo se sustituye por óxido de bario (BaCO3). Esto da lugar a un mayor brillo y, puesto que el óxido de bario es más ligero que el óxido de plomo, el cristal es más claro pero conserva la misma durabilidad. La copa de Champagne Zalto, por ejemplo, pesa unos 80 gramos porque Zalto emplea cristal sin plomo.

 Por qué más delgado es mejor

Es importante que al fabricar la copa de vino esta sea lo más delgada posible. Cuando la copa es delgada, el vino puede mantener su temperatura original sin que influya el entorno de alrededor. Un vino blanco frío, por ejemplo, puede calentarse debido a un material grueso, pero, si este es delgado, el vino conservará la temperatura preferida. El cristal sin plomo cobra vida perfectamente gracias a la cristalería Zalto. Vea, por ejemplo, la copa Zalto para vinos de postre o la copa Zalto para digestivos.

Por qué la forma importa

La forma de la copa tiene un papel crucial a la hora de sacar el mejor sabor. Más arriba explicamos lo importante que es la forma del cáliz cuando se trata de desarrollar el vino, de modo que se revelen los compuestos aromáticos volátiles. Pues bien, además, es importante que la forma de cada copa se adapte a la bebida. Fíjese, por ejemplo, en la copa de cerveza Zalto. De especial importancia es la forma de la boca, ya que una estrecha invita a beber la cerveza a sorbos, de manera que el primer punto de contacto con el líquido sea la parte delantera y lateral de la lengua, exactamente donde se registran la acidez y el dulzor.

Este es un claro ejemplo de la manera en que Zalto ha desarrollado cada copa con gran precisión, conocimiento y experiencia y aplicando un sentido de la perfección y del detalle, siempre con la experiencia de degustación en el punto de mira.

La experiencia enológica enriquecida

La mejor experiencia enológica consiste en deleitar a sus papilas. Se trata de expresar la complejidad del vino para poder alcanzar la satisfacción total. Se trata de prestar atención a todos los pequeños detalles del vino: matices, sabores, aromas y notas afrutadas. La copa de vino es el “accesorio” destinado a sacar el mejor sabor.

Si es usted un amante del vino, también debería ser, sin duda, un 'amante de la cristalería para vino'. La copa de vino es decisiva en la experiencia enológica: sabor, sensación y estética. El buen vino exige las condiciones correctas, mediante la copa correcta. En este artículo hemos dado ejemplos de que la cristalería Zalto reúne todos los criterios que deberían observarse para realizar la copa de vino óptima. Zalto ha tenido en cuenta todos los pequeños detalles al desarrollar la colección Zalto. Por eso, en Zaltify le recomendamos encarecidamente que haga de Zalto su marca de copas favorita. Lo que es más, Zalto ha desarrollado el vaso de agua Zalto sabiendo que usted necesitará refrescarse el paladar y las papilas durante la degustación del vino.

En Zaltify esperamos que continúe disfrutando el sabor del buen vino y teniendo curiosidad por las nuevas maneras de sacar el mejor sabor y, así, lograr las mejores experiencias enológicas. La mejor experiencia enológica empieza con la copa correcta. La mejor experiencia enológica empieza en una copa Zalto.



¡Salud!