Summum de la qualité des verres à vin + originalité du concept sans base! Pas De Grand Vin sans un verre Zalto!!
Guía de lavado
Para garantizar que tus copas sigan siendo el centro de tu mesa durante muchos años, te recomendamos seguir estas pautas de cuidado. Tanto el lavado a máquina como a mano son eficaces, pero cada método requiere una atención específica a los detalles.
Limpieza en lavavajillas
Esta suele ser la forma más segura de evitar roturas, ya que elimina la necesidad de pulido manual. Para prevenir la corrosión del vidrio o la aparición de velos, utiliza un programa suave para cristalería (máx. 50 °C / 122 °F) y controla la dureza del agua. Asegura una separación adecuada entre las copas y evita el contacto con metal.
Lavado a mano
Aunque es químicamente más suave, el lavado a mano requiere un manejo cuidadoso. Para evitar que el delicado tallo se rompa, nunca sujetes la copa únicamente por la base o el tallo. En su lugar, apoya suavemente el cáliz en la palma de la mano, dejando que el tallo repose de forma segura entre el dedo índice y el dedo medio.
Pulido y cuidado
Para un acabado impecable, pule tus copas Zalto artesanales con un paño de microfibra limpio y suave, lavado a un mínimo de 75 °C (167 °F) con jabón sin perfume. Evita el uso de suavizantes y cualquier residuo graso.
Limpieza en lavavajillas
Para garantizar que tus copas Zalto se mantengan en perfectas condiciones, sigue esta guía profesional de cuidado en lavavajillas:
- Mantenimiento del lavavajillas: Realiza un mantenimiento regular del lavavajillas y mantén limpios y libres de grasa los filtros, boquillas y brazos rociadores.
- Ajuste del agua: Ajusta la dureza del agua entre 3 y 8 para evitar la corrosión. Utiliza sal para prevenir la cal y considera la desmineralización si la calidad del agua es deficiente.
- Configuración óptima: Utiliza siempre un programa delicado para cristalería con una temperatura máxima de 55 °C (130 °F) y el tiempo de lavado más corto posible.
- Colocación adecuada: Coloca las copas de forma segura (idealmente en cestas para cristalería) para que no se toquen entre sí. Evita colocar copas altas y estrechas en las esquinas, donde el agua no llega correctamente.
- Prelavado: Enjuaga los restos de vino inmediatamente después de su uso para evitar daños por acidez. Asegúrate de que otros utensilios (como ollas o platos con restos de huevo) estén previamente enjuagados para evitar olores y acumulación de proteínas.
- Elección del detergente: Utiliza detergentes en polvo de alta calidad para una dosificación precisa o pastillas todo en uno. Evita detergentes sin fosfatos con sustitutos agresivos y no sobredosifiques el abrillantador.
- Descarga segura: Al finalizar el ciclo, abre ligeramente la puerta para que el vapor se libere. Una vez frías, manipula las copas sujetándolas por el tallo o la base para evitar huellas. Seca cualquier gota restante de agua con un paño limpio, de arriba abajo.
Lavado a mano
Para que tus copas Zalto se mantengan bonitas e intactas durante el lavado a mano, sigue estos pasos esenciales:
- Preparación: Despeja la zona de objetos duros y quítate joyas como anillos para evitar arañazos o pequeños golpes.
- Agarre correcto: Nunca sujetes la copa únicamente por la base o el tallo. Asegúrala apoyando suavemente el cáliz en la palma de la mano, con el tallo descansando entre el dedo índice y el dedo medio.
- Limpieza suave: Utiliza agua tibia con una pequeña cantidad de detergente suave. Para un brillo adicional, puedes añadir unas gotas de zumo de limón al agua para evitar marcas.
- Solo materiales suaves: Usa un paño suave en lugar de una esponja o estropajo. Evita ejercer presión en el interior del cáliz para prevenir roturas.
- Aclarado final: Enjuaga cada copa a fondo con agua tibia y limpia para eliminar cualquier residuo de detergente y recuperar su brillo natural.
Secado y pulido para un brillo perfecto
El tallo es la parte más delicada de una copa de vino de alta calidad. Para evitar roturas y lograr un acabado profesional, sigue estos pasos:
- Secado inicial: Coloca la copa boca abajo sobre un paño de cocina limpio y deja que se seque al aire. Asegúrate de que esté completamente fría antes de comenzar el pulido.
- Preparación: Para un brillo extra, sostén brevemente el cáliz sobre vapor antes de pulirlo con un paño sin pelusa. Utiliza solo paños lavados sin suavizante ni almidón.
- Primero la base: Seca y pule cuidadosamente la base en primer lugar. Nunca sujetes la copa por la base mientras pules el resto, ya que la torsión puede romper el tallo.
- Técnica adecuada: Sujeta el cáliz con una mano y pule con la otra. Sigue este orden: interior, borde y, por último, exterior.
- Evitar torsiones: No gires la base y el cáliz en direcciones opuestas. Mueve siempre la mano alrededor de la copa en lugar de retorcer el tallo.
Almacenamiento óptimo de tus copas Zalto
El cristal fino sin plomo puede absorber olores del entorno, lo que puede interferir con el bouquet delicado del vino. Para mantener tus copas seguras y sin olores, sigue estos consejos:
- Espacio neutro: Guarda las copas en un armario dedicado, alejado de la cocina, para evitar la exposición a grasa y olores intensos como especias, café o productos de limpieza.
- Almacenamiento en posición vertical: Coloca siempre las copas apoyadas sobre la base. Guardarlas boca abajo puede atrapar aire viciado en el interior y ejercer presión innecesaria sobre el borde.
- Dejar respirar: Para una experiencia de cata óptima, saca las copas del armario unas horas antes de usarlas y déjalas airearse en un entorno sin olores.
- Protección natural: Mantén el aire del armario fresco colocando un pequeño recipiente con carbón activado o bicarbonato cerca (sin tocar las copas) para neutralizar olores.